LAS BONDADES DE LOS MERCADOS FINANCIEROS
Por un momento, tras la intervención verbal por parte del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, en la cual señaló que existía “inusual incertidumbre”, nuevamente parecía que ambas palabras abrían el piso para un ajuste bursátil desmedido a mediados de la semana pasada. No obstante, los resultados publicados por Caterpillar, UPS y Morgan Stanley entre otras empresas, conjuntamente con sólidas cifras manufactureras publicadas en Europa, permitieron otro fuerte avance accionario entre jueves y viernes. Así el Dow, S&P 500 y Nasdaq treparon en torno a 3% marcando una de las mejores semanas en lo que llevamos del año. A su vez los retornos acumulados en los índices durante el año 2010 nuevamente treparon hacia cero. A pesar del optimismo bursátil, las tasas de los bonos del tesoro a 10 años (T10) continuaron por debajo de 3% mientras que la relación euro-dólar sobrepasó los 1.30 para terminar la semana en 1.28. Para algunos analistas, estos dos últimos factores, estarían dando una señal bastante negativa concluyendo así que el reciente optimismo bursátil sería sólo transitorio. Ella podría ser una apreciación valida y sustentable si es que ello no estaría generando los cimientos necesarios para tasas de expansión económica más sustentables durante el segundo semestre. Algo que analizaremos a continuación en el contexto de las cifras que se darán a conocer en la semana.
LA DIFIDENCIA, -FALTA DE FE O DESCONFIANZA-, EN LA ECONOMÍA FUTURA
A pesar de que los índices accionarios en la semana terminaron cayendo sólo un 1% en promedio, las cifras de confianza del consumidor conjuntamente con una serie de intervenciones verbales inesperadas, terminaron por aplacar el sinnúmero de buenas noticias que se dieron a conocer. Por un lado, parte importante de las empresas que reportaron utilidades lo hicieron por encima de las expectativas de mercado. Según Thomson Reuters de las 37 empresas del S&P 500 que han reportado hasta la fecha, 74% lo ha hecho por encima de lo estimado, mientras que la tasa de crecimiento esperado de las utilidades para el segundo trimestre subió levemente hacia 28%. A su vez, el jueves pasado, ocurrieron tres eventos muy importantes: Primero, se aprobó la tan esperada regulación financiera la cual pasará a ser ley en los próximos días. Segundo, Goldman Sachs acordó un pago de US$550 millones para evitar un posible litigio con la Superintendecia de Valores (SEC) por productos subprime vendidos el año 2007. Finalmente, BP habría cerrado el derrame de petróleo en el Golfo de México, aún cuando faltan por ultimar algunos tests en el subsuelo del pozo. En el frente internacional, China creció 10.3% durante el segundo trimestre poniendo así termino a incertidumbre inexistente de que el gigante asiático estaría sufriendo una marcada desaceleración macroeconómica. En Europa, las tasas de inflación cedieron mientras que Moody’s le rebajó la clasificación de riesgo a Portugal, algo esperado por el mercado. No obstante, durante la segunda mitad de la semana, la desconfianza de los inversionistas se desplomó, arrastró a los índices accionarios a la baja y se acentuó significativamente la aversión al riesgo. A continuación analizaremos algunos de los eventos y preocupaciones que ahora están primando en la mente de los inversionistas a nivel global.
SHORT COVERING: ¿FUE CAUSNTE DEL RALLY SEMANAL?
Entrando al feriado del 4 de Julio los mercados financieros (bursátil, renta fija, cambiario y commodities) estaban altamente convulsionados y comportándose erráticamente desde un punto de vista estadístico. A dicha fecha las tasas de los bonos del tesoro a 10 años (T10) cerraron por debajo del 3%, el ajuste bursátil en dos meses sobrepasó el 15% y estadísticamente los índices llegaron a la Cruz de la Muerte (Death Cross). En ella el promedio móvil a 50 días se situó por debajo del promedio móvil de 200 días, algo que no ocurría desde mediados del año 2004. No obstante, está semana el optimismo reinó y los índices accionarios subieron por encima del 5%, las tasas largas (T10) quebraron el techo del 3% y el análisis técnico/estadístico se corrigió de aquella posición “sobre vendida” que venían señalando hace ya un par de semanas atrás. A pesar del retorno exhibido está semana lo que más llamó la atención fue que los micro inversionistas (retail) vendieron aproximadamente US$12 mil millones de dólares en fondos mutuos de renta variable, así reduciendo finalmente todas las compras netas realizadas durante el primer trimestre del año; replicando de esa manera el comportamiento exhibido el año anterior. Los titulares de prensa hoy señalan que el rally de la semana pasada sólo fue una cobertura de aquellas posiciones cortas que habían tomado en las últimas semanas (Short Covering), algo que leímos todo el segundo semestre del año anterior cuando la bolsa subió 60%. A continuación analizaremos los micro eventos que se suscitaron en la semana y aplacaron hasta cierta medida las macro preocupaciones que estaban reinando en el mercado conjuntamente con la posibilidad que el rally haya sido producto sólo de un short cover.
RENTA VARIABLE: ¿UN FALSO PISO?
La semana pasada, a diferencia de la primera mitad del año, trajo consigo varios elementos bursátiles disonantes. El tenor de los titulares en los medios de prensa fue confuso producto del direccionamiento que tomaron los precios de varios activos financieros. Las existentes correlaciones entre distintas clases de activos financieros (tanto positivas como negativas), que se habían registrado ya por varios meses, terminaron por quebrantarse producto de las cifras macroeconómicas registradas en Estados Unidos en la semana. Así los índices accionarios en Estados Unidos cayeron por encima del 4.5% mientras que la relación euro-dólar volvió a niveles cercanos a 1.25 (+1.5%). A su vez las tasas de los bonos del tesoro a 10 años cedieron 13 puntos base (pb) llegando a 2.98% mientras que el precio del oro cayó 3.6% llegando a US$1,212 la onza. He ahí lo inusual de los movimientos en la semana: mientras que el dólar se depreció en relación al resto de las monedas a nivel mundial, la aversión al riesgo se intensificó al peor nivel post crisis, las tasas largas cedieron por debajo de 3%, el precio del oro (activo de resguardo) cayó fuertemente. A su vez, a pesar de la inesperada caída en los índices accionarios, que por lo general conlleva un aumento en la volatilidad accionaria y un ajuste en las tasas de los bonos del tesoro a muy corto plazo, está vez ocurrió lo contrario. La volatilidad cedió a 30% desde 34% mientras que la tasa de los papeles del tesoro a 3 meses subió hacia 0.17% (+4 pb). Dados todos estos movimientos inesperados, el análisis estadístico y serial se tornó más confuso, llevando a las acciones a tomar un vuelco negativo con volúmenes extremadamente bajos. Ante ello queremos analizar brevemente los distintos factores en Estados Unidos que primarán durante el segundo semestre del año y cuya evolución tendrá que ser favorable para que la volatilidad bursátil ceda. Esto permitirá que las valoraciones vuelvan hacia sus niveles fundamentales.
BANCA - UNA REFORMA PREFABRICADA
A diferencia de los últimos meses, la semana pasada los distintos mercados tomaron rumbos distintos siendo los más afectados los índices accionarios de Estados Unidos y Europea. Así el Dow S&P 500 y Nasdaq cayeron en torno a 2.9%, 3.6% y 3.7%, respectivamente, entrando nuevamente en territorio negativo en lo que vamos del año. La tasa de los bonos del tesoro a 10 años cedió hacia 3.11% (-11 puntos base) mientras que el índice de iliquidez financiera cayó por debajo de 40 puntos. El precio del oro se situó nuevamente cercano a sus niveles máximos históricos (US$1,256 la onza) mientras que sorpresivamente los precios del petróleo y cobre rentaron 2.4% y 6.4%, respectivamente. En el plano internacional fueron varios los frentes noticiosos. El anuncio por parte de las autoridades chinas de flexibilizar su moneda sólo tuvo un impacto transitorio sobre los mercados ya que la falta de lineamientos claros generó escepticismo que podría beneficiar al comercio internacional. A su vez, los anuncios que realizó el nuevo gobierno de Inglaterra para reducir su déficit fiscal, que incluyeron aumentos en el impuesto al valor agregado desde 17.5% a 20% y una reducción significativa de gastos públicos, se tradujo en un ajuste en el FTSE de 3.9%. Finalmente, Colombia eligió con una mayoría inédita a Juan Manuel Santos para que continúe al mando del país siguiendo los mismos lineamientos del actual gobierno. En Estados Unidos las noticias vinieron en tres frentes principales. Primero, la magras cifras macroeconómicas relacionadas al sector construcción conjuntamente con una tasa de expansión menor a la esperada del PIB durante el primer trimestre (2.7%). La Reserva Federal optó por mantener su tasa de instancia monetaria cercana a cero nuevamente delineando una menor tasa de expansión económica futura. A ello se sumó la incertidumbre que le impuso el sistema judicial a la exploración petrolera en el Golfo de México anteponiendo la moratoria de seis meses que estableció el gobierno. Ello llevó a un impulso en el precio del petróleo hacia US$79 el barril. Finalmente, en el Congreso, todas las partes llegaron a definir y acordar una reforma financiera prefabricada que entraría en vigencia antes del próximo 4 de Julio, la cual analizaremos a continuación y que el viernes pasado impulsó el precio de las acciones de sector en desmedro del sector tecnología. Ello sin duda es un logro previo a la reunión que están llevando las potencias mundiales (G20) en Toronto y en la cual se espera que haya disensión en la reforma financiera global que continúan negociando.
ADMINISTRANDO EXPECTATIVAS DE MERCADO
A pesar de que los datos provenientes del sector inmobiliario en Estados Unidos la semana pasada fueron bastante decepcionantes, los índices accionarios a nivel mundial, a excepción de China (-2.2%), tendieron al alza. Mientras que en Estados Unidos el Dow, S&P 500 y Nasdaq subieron en torno a 2.7% en promedio, los índices europeos treparon por encima del 3%. El oro, tras sucesivas jornadas al alza, cerró en su precio nominal más alto histórico (US$1,253 la onza). A su vez, las buenas noticias que emergieron de Europa llevaron a la relación euro-dólar nuevamente hacia 1.24 desde sus niveles más bajos hace sólo un par de semanas atrás de 1.19. El índice de volatilidad accionario cedió por debajo de 25% y el índice de iliquidez, TED spread, cayó marginalmente hacia 45 puntos base (-5 pb) denotando así que la preocupación en Europa está disminuyendo. Ello tras que las autoridades monetarias europeas, lideradas por el Banco Central de España, anunciasen que harán públicos los resultados de los stress tests realizados a sus principales instituciones financieras, acompañadas de un plan de acción para capitalizarlas, en caso de ser necesario. En China, las autoridades delinearon a grandes rasgos un plan para flexibilizar gradualmente la evolución del yuan clarificando tajantemente que no van a realizar una drástica apreciación de su moneda. No obstante, en los últimos días, vimos una creciente preocupación por una “aparente” sobre estimación de utilidades por parte de los analistas. Ello llevó a que varias empresas, las cuales empezarán a reportar en dos semanas más sus resultados del segundo trimestre, salgan públicamente a entregar lineamientos más bajos para los resultados venideros. Así tratando de administrar las expectativas de mercado y evitar una posible sobre reacción en el precio de sus acciones un vez que se conozcan los resultados. Implícitamente la discusión que tomará la palestra, las próximas semanas, radicará si es que el mercado se está transando a un descuento o a un premio, visiones que analizaremos a continuación.
RENTA VARIABLE: RESCINDEN CIERTOS RIESGOS
Tras varias semanas en que los índices accionarios a nivel mundial terminaron a la baja, finalmente, ésta última semana tendieron a estabilizarse de la mano de la evolución del Euro. Así el Dow, S&P 500 y el Nasdaq terminaron subiendo 2.8%, 2.5% y 1.1%, respectivamente. El índice de volatilidad accionaria cedió hacia 28% mientras que las tasas de los bonos del tesoro a 10 años cerraron en 3.23%. Todo se encaminó hacia un ambiente de calma tras el discurso del Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, cuya visión de la economía mundial el Miércoles pasado fue positiva. A su vez el análisis del Libro Beige señaló, por primera vez desde que empezó la crisis, que la banca estaría otorgando crédito de forma incipiente a determinados sectores de la economía. A ello se sumó el fuerte crecimiento que registró el sector exportador Chino (+48.5%) conjuntamente con otras cifras relacionadas a la demanda interna asiática para finalizar la semana con exitosas colocaciones de bonos soberanos por parte de Portugal, Italia, España e Irlanda. Los bancos centrales de Inglaterra y Europa optaron por dejar sus tasas de instancia monetaria en 0.5% y 1%, respectivamente. En Latino América las autoridades monetarias de Brasil optaron por subir su tasa de política monetaria hacia 10.25% (+75 puntos base) frente al fuerte dinamismo que está registrando su economía. Lo que si llamó bastante la atención fue la publicación de las ventas de fondos mutuos de renta variable de largo plazo que ocurrió en el mes de Mayo (US$30 mil millones). Ello denotó que los micro inversionistas se refugiaron en instrumentos de cero riesgo de corto plazo tras un posible “colapso” de la economía en Europa. Es así que la tasa de los bonos del tesoro a tres meses cayeron hacia 0.08%, niveles que no se registraban desde el ajuste bursátil de principios de año. A continuación analizaremos algunos de los eventos que ocurrieron en la semana y que impactarán positivamente la evolución de los mercados accionarios.
RENTA VARIABLE: ¿SOFISMAS DE UNA POST CRISIS?
La primera semana de Junio empezó registrando una gradual recuperación de los mercados bursátiles y una menor aversión al riesgo hasta la mañana del Viernes pasado, en la que se dio a conocer las cifras de empleo. Tras ello vino un marcado ajuste a la baja en los principales índices accionarios por encima del 3% en Estados Unidos. Así en la semana el Dow, S&P 500 y Nasdaq cayeron 2%, 2.3% y 1.7%, respectivamente. El índice de volatilidad tras haber cedido hasta 27%, rápidamente se situó en 35%, mientras que la tasa del bonos del tesoro a 10 años cerró en 3.20% tras haber alcanzado 3.40% a media semana. Sin duda alguna el principal evento que gatilló esta toma de utilidades fue la cifra de generación de empleo que salió muy por debajo de toda estimación de mercado. En Mayo, la economía generó 430 mil puestos de trabajo de los cuales el sector privado sólo forjó 41,000 y el resto fue principalmente trabajos temporales relacionados al Censo 2010. Ambas, la generación de empleo general y privada estuvieron muy por debajo de cualquier estimación. A ello, el Viernes a primera hora se dio a conocer los comentarios de las autoridades políticas de Hungría señalando que el déficit fiscal del país estaría por encima de 7% este año, duplicando así la meta fijada de 3.8%. Ello generó bastante preocupación ya que Hungría inicialmente no era un de los países en problemas en la Zona Euro. Esto se tradujo en una deprecación de la relación euro-dólar por debajo de 1.20, registrando un ajuste de 2.4% en la semana. Finalmente, en Japón tras la asignación de su nuevo Primer Ministro, Naoto Kan, el país empezó a conocer al nuevo gabinete gubernamental que regirá en los meses venideros. Este es el quinto gobierno japonés en los últimos tres años lo cual genera discontinuidad en la implementación de medidas fiscales para evitar un mayor proceso deflacionario al ya existente. Estos eventos, queramos o no, le dan algún grado de credibilidad a los sofismas persistentes que la economía mundial está en una delicada situación y que las valorizaciones de los instrumentos de renta variable están demasiado altos dados los riesgos perceptibles que aún están presentes. A continuación analizaremos el ajuste bursátil desde una perspectiva sectorial.
ECONOMÍA: A LA ESPERA DE CIFRAS SÓLIDAS DE EMPLEO
Finalmente, uno de los peores ajustes accionarios durante el mes de Mayo llegó a su fin sin antes dejar al índice de volatilidad rondando 30%. En Mayo, el ajuste a la baja en el Dow, S&P 500 y Nasdaq fueron de 7.9%, 8.2% y 8.3%, respectivamente. Este fue el peor mes de Mayo en términos bursátiles desde 1940. Varios fueron los factores que impactaron la confianza del inversionista durante el mes y que seguirán ejerciendo preocupación en las semanas que vienen. En el frente internacional: 1) Europa continuó siendo la principal fuente de volatilidad tras que el gobierno español anunciase que estaría interviniendo una entidad financiera menor (Cajasur) poniendo al resto de la banca europea bajo tela de juicio. A ello se sumó la reclasificación de riesgo de España a AA+ por parte de Fitch; 2) El posible conflicto bélico entre Corea del Sur y Corea del Norte se intensificó poniendo a toda la región asiática en alerta y; 3) Una posible desaceleración de los países emergentes, liderados por China, tras la pseudo crisis en Europa. A nivel local los factores que aportaron a la incertidumbre fueron: 1) El ajuste violento (1,000 puntos) que sufrió el Dow a principios de mes, del cual aún no se tiene certeza cual fue la causa; 2) El derrame de petróleo en el Golfo de México, cuyo impacto ya fue considerado el peor en la historia de Estados Unidos y; 3) La reforma financiera, cuya resolución finalmente fue aprobada por el Senado y se espera que entre en vigencia antes de que el Congreso salga de vacaciones en un par de semanas más. Habiendo señalado todo aquello, las cifras macroeconómicas publicadas la semana anterior ratifican que la economía en Estados Unidos continúa fortaleciéndose y, a pesar del ajuste bursátil, la confianza de consumidor sigue mejorando. Esto es bastante auspicioso en el actual en torno y estimamos que está muy relacionado a la gradual creación de empleo, componente que analizaremos a continuación y que jugará un rol fundamental está semana que se avecina.
DESINFLACIÓN E ILIQUIDEZ: PREMISAS DE UN AJUSTE MÁS SEVERO
Tras varias semanas en que el ajuste de los índices accionarios estaba correlacionado con la depreciación del Euro, la semana pasada cambió el tenor del ajuste. La aversión al riesgo se dejó sentir en la mayoría de los mercados. Los índices accionarios en Estados Unidos cayeron en torno a 4.5%, las tasas de los bonos del tesoro cedieron hacia 3.24% (-22 puntos base), el precio del crudo se derrumbó hacia US$66 el barril y finalmente el oro, como anticipásemos en nuestra edición anterior, se ajustó hacia US$1,175 la onza (-4.5%). El índice de volatilidad accionaria sobrepasó 40% y el nerviosismo se dejó sentir en el resto de los mercados internacionales. Ello a pesar que en Estados Unidos el sector inmobiliario mostró un aumento en construcciones nuevas (+40.9% año a año), la inflación se mantuvo cercana a 2.2% y el Senado finalmente aprobó, a grandes rasgos, la regulación financiera que regirá como base en Estados Unidos en un par de meses más. Japón anunció que creció 4.9% durante el primer trimestre del año mientras que en Tailandia se intensificaron los esfuerzos para derrocar al actual gobierno. No obstante, los anuncios por parte de Alemania de forma unilateral, de limitar la venta corta en 10 acciones bancarias y no permitir la transacción de derivados relacionados con deuda soberana regional, gatilló especulación acerca del condiciones subyacentes de la banca Europea y la falta de cohesión política para enfrentar los problemas de la Zona Euro. Ello a pesar que ambas Cámaras (baja y alta) del Parlamento Alemán terminaron aprobando el paquete fiscal de US$1 billón para rescatar a los países más débiles de la región. Aún cuando la situación Europea sigue siendo la fuerza motora del ajuste y ya la relación euro-dólar se estabilizó en torno a 1.25, hay dos premisas inconclusas que nacieron está semana del porque el ajuste podría ser aún más severo en los próximos días: desinflación e iliquidez. A continuación analizaremos ambos.




