ECONOMÍA: A LA ESPERA DE CIFRAS SÓLIDAS DE EMPLEO
Finalmente, uno de los peores ajustes accionarios durante el mes de Mayo llegó a su fin sin antes dejar al índice de volatilidad rondando 30%. En Mayo, el ajuste a la baja en el Dow, S&P 500 y Nasdaq fueron de 7.9%, 8.2% y 8.3%, respectivamente. Este fue el peor mes de Mayo en términos bursátiles desde 1940. Varios fueron los factores que impactaron la confianza del inversionista durante el mes y que seguirán ejerciendo preocupación en las semanas que vienen. En el frente internacional: 1) Europa continuó siendo la principal fuente de volatilidad tras que el gobierno español anunciase que estaría interviniendo una entidad financiera menor (Cajasur) poniendo al resto de la banca europea bajo tela de juicio. A ello se sumó la reclasificación de riesgo de España a AA+ por parte de Fitch; 2) El posible conflicto bélico entre Corea del Sur y Corea del Norte se intensificó poniendo a toda la región asiática en alerta y; 3) Una posible desaceleración de los países emergentes, liderados por China, tras la pseudo crisis en Europa. A nivel local los factores que aportaron a la incertidumbre fueron: 1) El ajuste violento (1,000 puntos) que sufrió el Dow a principios de mes, del cual aún no se tiene certeza cual fue la causa; 2) El derrame de petróleo en el Golfo de México, cuyo impacto ya fue considerado el peor en la historia de Estados Unidos y; 3) La reforma financiera, cuya resolución finalmente fue aprobada por el Senado y se espera que entre en vigencia antes de que el Congreso salga de vacaciones en un par de semanas más. Habiendo señalado todo aquello, las cifras macroeconómicas publicadas la semana anterior ratifican que la economía en Estados Unidos continúa fortaleciéndose y, a pesar del ajuste bursátil, la confianza de consumidor sigue mejorando. Esto es bastante auspicioso en el actual en torno y estimamos que está muy relacionado a la gradual creación de empleo, componente que analizaremos a continuación y que jugará un rol fundamental está semana que se avecina.
A pesar de que la revisión del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) pasó de 3.2% a 3.0%, el resto de las cifras publicadas la semana pasada fueron bastante buenas. Tanto las ventas de viviendas nuevas como usadas mostraron un dinamismo superior a las expectativas de mercado mientras que los precios año a año de viviendas, medido por el índice Case&Shiller, continúa estabilizándose. No obstante, lo que más llamó la atención fue que ambos medidores de confianza del consumidor se situaron por encima de las expectativas de mercado y también mejoraron en relación a los datos registrados en los meses anteriores. La confianza medida por el Conference Board alcanzó a 63.3 puntos mientras que el de la Universidad de Michigan a 73.6 puntos. La pregunta que nace de esto es: ¿Por qué sigue mejorando la confianza del consumidor siendo que hubo un ajuste tan drástico en los índices accionarios? Entre las fuentes están: 1) La exposición de los consumidores/inversionistas en Estados Unidos a renta variable, como hemos argumentado en más de una ocasión, aún está muy lejana de aquella registrada durante la pre-crisis. Por lo que el impacto “riqueza” es marginal. A su vez, y como también venimos argumentando, el ajuste bursátil en términos porcentuales se asimila a aquel registrado a principios de año. 2) El ajuste que sufrieron los bonos del tesoro de largo plazo, llevando la tasa a 10 años hacia 3.30%, conjuntamente con la caída en el precio del petróleo, hacia US$70 el barril, le dan un respiro al consumidor y por ende a la economía. Por un lado las tasas hipotecarias nuevamente cayeron y por otro el precio de la gasolina se ajustó fuertemente previo al inicio del periodo vacacional en Estados Unidos. A partir de este lunes, en el cual se celebra el Día de la Conmemoración, empieza la temporada de verano en que gran parte de la población se desplaza en auto hacia su destino de descanso. 3) Finalmente, la economía está generando empleos mensualmente por encima de cualquier expectativa planteada desde principios de año. Ello, sin duda alguna, sustentando la confianza del consumidor a pesar de la volatilidad en los mercados mundiales.
Durante este año la economía ha generado aproximadamente 570 mil nuevos puestos de trabajo y dicha cifra gradualmente ha ido creciendo desde 14 mil puestos en Enero hacia 290 mil en Abril. La cifra esperada para el mes de Mayo es de 540 mil puestos de trabajo. Para aquellos incrédulos de estas estadísticas, que argumentaron a favor que dicho crecimiento se debía netamente al sector público y a la contratación generada para el Censo 2010, los datos avalan otra realidad. Hasta la fecha, en el año 2010, el gobierno sólo ha contratado aproximadamente 130 mil empleados temporales para realizar el Censo 2010 mientras que el sector privado ha generado 437 mil ó alternativamente 75% del empleo total generado en el año. Puede que las cifras publicadas el próximo viernes (Junio 4, 2010) finalmente incluyan a los 200,000 puestos de trabajo que todos están esperando que incorpore el gobierno para el Censo. No obstante, las cifras muestran que es el sector privado es el principal motor de empleo hoy en Estados Unidos. Si es que la cifra cercana a medio millón de puestos se ratifica el próximo viernes, la economía ya habría recuperado 25% de los puestos de trabajo perdidos en todo el año 2009 ratificando que la recuperación macroeconómica se extiende.
Aquellos incrédulos argumentarán que ambas, la tasa de desempleo (9.9%) y la tasa de desempleo ampliada U-6 (17.1%), no están cediendo como en periodos de recuperación anteriores. Ello es verdad no obstante, hay que tener en mente el siguiente elemento que difiere significativamente de periodos recesivos anteriores: La reinserción laboral será más lenta ya que la población afectada tiene una edad promedio mayor, producto del envejecimiento poblacional en Estados Unidos, y el cambio estructural que está sufriendo la economía. La cual está pasando transitoriamente desde manufactura/industria hacia tecnología. Ello hará que las tasas se mantengan altas durante los próximos 12 a 18 meses mientras que estas personas reciben los instrumentos educacionales para reinsertarse en está economía cambiante.
En conclusión, a pesar de que la volatilidad permanecerá alta en las semanas que vienen estimamos que los datos macroeconómicos que se publicarán esta semana reflejarán una mejoría en la economía. Ello, en parte, generará una disociación entre la evolución del euro y los índices accionarios en Estados Unidos. Está semana se publicarán los ISM de manufactura (59.5 puntos) y servicios (55.9 puntos) para terminar con las cifras esperadas de desempleo (9.8%).
Alvaro Pereyra.
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